Muy buenos Días.
A las autoridades de Gobierno aquí presentes: a los funcionarios de distintas áreas, a los ejecutivos de las empresas del sector de las comunicaciones, a los cable operadores de argentina y otros países, a los miembros de la prensa y a todos los aquí presentes quiero darles la cordial bienvenida a estas XXI Jornadas Internacionales que hoy inauguramos.
Ha pasado otro año intenso y pleno de desafíos. Un año que, en su
transcurso, fue influido por cambios en diversos sentidos. La nuestra es una industria en permanente cambio y transformación. Y es esa misma evolución la que nos hace estar alertas y desarrollar nuestra capacidad de respuesta para crecer.
Hemos sido testigos del cambio que se viene dando en la demanda del usuario con el crecimiento y consolidación de los paquetes digitales y de HD donde la calidad de imagen es protagonista absoluta.
También estamos viendo cómo la industria asume el cambio de paradigmas hacia el concepto de entretenimiento multiplataforma donde los que producen contenidos audiovisuales pueden entretener al público dondequiera que este, por TV, el Celular, o por Internet .
Es notable asimismo el cambio que se produce en muchos países en la definición de protagonistas, donde nuevos operadores se incorporan a la oferta con diferentes propuestas de paquetes y precios, impulsando un crecimiento significativo en la penetración de la TV Paga en su conjunto y permitiendo que cada vez más personas puedan tengan acceso a los diversos contenidos que ofrecemos.
Todos esos cambios requieren grandes desafíos, grandes inversiones y grandes esfuerzos para el desarrollo de la industria. Son los cambios del
crecimiento.
Pero este año también fue influido por otro tipo de cambios… los cambios
de reglas de juego permanentes fundados en regulaciones que en territorios como Argentina fijan, entre otras cuestiones, precios máximos en los
valores del abono de cable. Con el agravante que esto se hace en un contexto
inflacionario severo como el que sufre este país. Esta circunstancia no solo
afecta al cable sino también nos afecta a los productores de contenidos ya
que toda la cadena de valor se ve afectada en un contexto en que nuestros
costos suben con la inflación y nuestros ingresos son fijados por regulación.
También este año en Argentina por regulación ha cambiado el grado de libertad con que un cable operador programa su grilla de canales. Como
muchos de ustedes sabrán los cables y empresas satelitales tienen limitantes
técnicas y capacidad finita para incorporar señales.
A pesar de ello, les han impuesto por decreto distribuir un número creciente
de canales estatales. Como no hay espacio para incorporar mas canales, las
frecuencias que por obligación los cables y empresas satelitales les deben
asignar en sus grillas, irremediablemente desplazan a las señales privadas.
Pero no están solamente apartando señales que estaban arraigadas en
gusto del público, lo que en realidad están desplazando y desalentando es
la iniciativa privada para la producción de contenidos. Esta circunstancia,
de agravarse, podría implicar un achicamiento en la industria privada de
producción de contenidos. Una industria que hasta hace poco había elegido
Argentina como una de sus bases para proyectarse a la región.
Otro de los problemas con que debe lidiar nuestra industria es el de la piratería. Nos preocupa seriamente que últimamente hayamos visto
proliferar en distintos puntos del territorio nacional, ofertas de venta de
decodificadores para sintonizar gratuitamente satélites con la programación
de nuestras empresas afiliadas, eludiendo así el pago del abono que
corresponde a los sistemas de distribución autorizados por licencia.
Estas ofertas espurias atentan gravemente contra la buena fe del público
usuario, que por lo general desconoce que la comercialización de estos
equipos constituye un ilícito penal que debe y que está siendo perseguido
por la Justicia.
Por lo tanto, los adquirentes de estos artefactos deben tomar conciencia
que con su accionar colaboran con el delito y se colocan en un plano de
complicidad con esos proveedores.
Es de estricta justicia que quienes han contribuido con su talento a la
creación de un contenido, los que han invertido en tecnología para
plasmarlo y distribuirlo y quienes han hecho lo propio instalando servicios de
distribución domiciliaria, son acreedores de la retribución correspondiente
por sus aportes en la transmisión de la cultura, el entretenimiento, la
información y los deportes.
Es por ello que exhortamos al poder público, en todos sus estamentos
e instancias, a que impulsen y concreten la sanción de nuevas leyes
y regulaciones que fijen con claridad el alcance de los delitos y sus
correspondientes sanciones y a su vez convocamos a todos los sectores
que comparten con nosotros esta pujante y exitosa industria, a sumarse a
nuestros reclamos y advertencias, para trabajar mancomunadamente en pos
de estos objetivos.
Por último quiero dejar una reflexión: La evolución de la industria requiere
cambios para el crecimiento. Lo que no debe cambiar permanentemente
son las reglas de juego.
Que estas Jornadas además de todo lo que nos ofrece año tras año, nos
brinde la posibilidad de reflexionar, tanto a las autoridades, como a todos los aquí presentes, sobre los beneficios de consolidar una Industria
audiovisual sólida donde el Estado y las empresas privadas trabajen juntos en
la misma dirección.
Muy buenos días a todos y muchas gracias por su presencia. |